La memoria de los chimpancés

La memoria de los chimpancés se hizo famosa por un chimpancé joven llamado Ayumu, a quien se le pidió recordar dónde habían aparecido los números del 1 al 9 en una pantalla y tocar esos lugares en orden. En un estudio publicado en 2007, lo hizo mejor y más rápido que los 9 estudiantes universitarios que lo intentaron, incluso cuando los números se veían solo 210 ms[1]. Estudios posteriores hallaron que la razón era en gran parte la práctica: las personas que se entrenaron en la tarea tanto como los chimpancés lo igualaron o lo superaron[2][3].

Haz el test del chimpancé

Las cifras en una tabla

Parte de los intentos hechos sin ningún error cuando cinco números aparecían durante 210 ms
QuiénIntentos correctos
Ayumu, el chimpancé jovenalrededor del 79%
Estudiantes universitarios sin prácticaalrededor del 38%
Dos estudiantes antes del entrenamiento, en un estudio posterior38% y 46%
Los mismos dos estudiantes después del entrenamiento94% y 96%

Las dos primeras filas son como las leyó un artículo posterior a partir del gráfico del estudio original; el original mostró los resultados en una figura, no en números[2]. Las dos últimas filas vienen del estudio que entrenó a los estudiantes[3].

Qué hicieron los chimpancés

El estudio salió del Instituto de Investigación de Primates de la Universidad de Kioto. Seis chimpancés, tres madres y sus crías, aprendieron primero el orden de los números del 1 al 9 en una pantalla táctil. El entrenamiento empezó en 2004, cuando las crías tenían cuatro años[1].

En la tarea principal de memoria, un grupo de números aparecía en lugares al azar, y en cuanto el chimpancé tocaba el primero, los demás se volvían cuadros blancos. Para acertar tenía que recordar qué número había estado en cada sitio y tocar los cuadros en orden. Adivinar casi nunca funciona: con cinco números hay un solo orden correcto entre 120[1]. Los cinco chimpancés que no conocían la tarea la aprendieron, y las crías lo hicieron mejor que sus madres.

Para comparar las especies con justicia, los investigadores mostraron después cinco números durante un tiempo fijo: 650 ms, 430 ms o 210 ms. El más corto dura más o menos lo que una mirada rápida, demasiado poco para mover los ojos por la pantalla. Los estudiantes empeoraban cuanto más corto era el tiempo. La precisión de Ayumu apenas cambió, y superó a todos los estudiantes en velocidad y en precisión[1].

La trampa: la práctica

La comparación tenía un gran desequilibrio. Cada chimpancé había hecho 10 sesiones de 50 intentos solo con la tarea cronometrada, tras meses de entrenamiento con la que no tenía tiempo límite; cada estudiante hizo una sola sesión[1].

Dos investigadores lo pusieron a prueba directamente. En un artículo publicado en 2009, practicaron ellos mismos la tarea cronometrada, a los 63 y a los 33 años, sesión tras sesión; uno completó 84. Los dos llegaron al nivel de precisión de Ayumu con 210 ms[2].

Un segundo equipo fue más lejos y copió el entrenamiento de los chimpancés. Los chimpancés habían practicado con números que podían mirar tanto tiempo como quisieran, que en la práctica eran unos 650 ms; así que dos estudiantes practicaron con esa duración, 50 intentos cada vez, hasta completar 300 bloques. Antes del entrenamiento lograban 38% y 46% con 210 ms, muy parecido a los estudiantes originales. Después, 94% y 96%, mejor que Ayumu. Los autores concluyeron que no hay pruebas de que los chimpancés tengan una memoria espacial mejor o de otro tipo[3].

¿Memoria fotográfica o algo corriente?

Los investigadores de Kioto propusieron una razón por la que los chimpancés jóvenes lo hacían tan bien. Sus resultados, escribieron, pueden recordar a la imagen eidética: la capacidad de conservar durante un rato una imagen exacta de una escena, que se ha descrito en algunos niños y se dice que se apaga con la edad. Los chimpancés jóvenes de su estudio lo hicieron mejor que los adultos, lo que encaja con esa idea[1].

El equipo que entrenó a los dos estudiantes puso a prueba la idea de una manera sencilla. Además de los cuadros blancos de siempre, taparon los números con un dibujo recargado de líneas que borraría cualquier imagen que quedara en el ojo. La precisión de sus estudiantes cayó a 77% y 81,5%. Los autores lo leyeron como una señal de que la tarea se apoya en gran parte en la memoria visual corriente, el rastro breve que deja una imagen cuando desaparece, y señalaron que si la imagen eidética existe siquiera es algo que se discute[3].

Nadie ha hecho la misma prueba del dibujo con Ayumu en los artículos que leímos, así que la pregunta de cómo lo hacía exactamente sigue abierta. En lo que coinciden los estudios es en algo más sencillo: con suficiente práctica, las personas también pueden hacer muy bien la tarea.

Entonces, ¿quién tiene mejor memoria?

Las dos conclusiones son ciertas a la vez. Ayumu fue de verdad extraordinario: fue el mejor de seis chimpancés, y captó una pantalla de números de un vistazo más rápido que los adultos sin entrenar. Pero la tarea premia una habilidad que mejora muchísimo con la práctica, y cuando las personas practicaron tanto, lo hicieron igual de bien o mejor.

El estudio sigue siendo un buen recordatorio de que la memoria no es una sola cosa. Retener la imagen de una pantalla un instante es distinto de recordar una lista de números que te leen en voz alta, y distinto otra vez de recordar un cuento. Quien es bueno en una no siempre lo es en las demás.

También dice algo sobre los tests en general. Un test mide la habilidad y la práctica juntas. Dos personas con la misma memoria pueden sacar resultados muy distintos si una ha jugado cien veces. Conviene tenerlo presente cada vez que se compara una puntuación con la de otra persona.

Cómo funciona nuestro test del chimpancé

Nuestro test del chimpancé se basa en la misma idea que la tarea de tapar los números, pero sin límite de tiempo. Aparecen cuadros numerados en lugares al azar, empezando con 4. Cuando tocas el 1, los demás se ocultan, y los tocas en orden de memoria. Cada ronda que completas añade un número; los errores cuestan una falta.

  • La puntuación es la mayor cantidad de números que recordaste en una ronda.
  • Como los números siguen en la pantalla hasta tu primer toque, puedes tomarte el tiempo para mirar, como podían hacerlo los chimpancés en el entrenamiento.
  • Tu resultado se compara con tus resultados anteriores: ningún estudio da un promedio para este juego exacto.
  • Espera mejorar con la práctica, como los estudiantes de los estudios.

Cuántas cosas suelen poder retener las personas a la vez, y por qué la práctica lo cambia, se explica en la capacidad de la memoria a corto plazo.

Preguntas

¿Es verdad que los chimpancés tienen mejor memoria que los humanos?

No en general. Un chimpancé joven superó a estudiantes sin entrenar en una tarea rápida con números, pero los estudiantes que practicaron tanto como los chimpancés lo igualaron o lo superaron.

¿Qué tan bien lo hizo Ayumu en el test de memoria?

Con cinco números mostrados durante 210 ms, acertó por completo alrededor del 79% de los intentos, mientras que los estudiantes sin entrenar promediaron alrededor del 38%.

¿Pueden las personas llegar a ser tan buenas como Ayumu?

Sí. En un estudio, dos estudiantes llegaron a 94% y 96% tras entrenar, mejor que el chimpancé.

¿Por qué los números se mostraban tan poco tiempo?

El tiempo más corto, 210 ms, dura más o menos lo que un solo movimiento rápido de los ojos. A esa velocidad nadie puede mirar de un número a otro, así que la tarea pone a prueba lo que se capta de un solo vistazo y no lo bien que alguien busca por la pantalla.

¿Qué mide el test del chimpancé?

La memoria a corto plazo de dónde están las cosas en una pantalla. Está emparentado con los tests de memoria de números y de secuencias, pero te pide recordar los lugares además de un orden.

Fuentes

  1. Inoue, S., & Matsuzawa, T. (2007). Working memory of numerals in chimpanzees. Current Biology, 17(23), R1004–R1005.doi:10.1016/j.cub.2007.10.027
    Six chimpanzees of the Primate Research Institute, Kyoto University, and nine university students
    "Our subjects were six chimpanzees, three mother–offspring pairs." "In 2004, when the three young reached the age of four years, we began to teach the mother–offspring pairs the sequence of Arabic numerals from 1 to 9" "It must be noted that the chance level of this task is very low: p= 1/24 with four numerals, 1/120 with five numerals" "Three different hold duration conditions were tested: 650, 430 and 210 milliseconds." "The shortest duration, 210 milliseconds, is close to the frequency of occurrence of human saccadic eye movement" "We compared Ai, the best mother performer, Ayumu, the best young performer, and human subjects (n = 9, all university students) in this task." "The number of numerals was limited to five items." "Ayumu outperformed all of the human subjects both in speed and accuracy." "Our results may be reminiscent of the phenomenon known as 'eidetic imagery' found by Jaensch" "It is known to be present in a relatively high percentage of normal children, and then the ability declines with age." Figure 2: "Each session consists of 50 trials. Each chimpanzee received 10 sessions and each of 9 humans received a single test session." (leído el 2026-10-06: https://www.gwern.net/docs/www/www.cell.com/566764ff1ec0be394841f7c1ef51d8604468abe4.pdf)
  2. Silberberg, A., & Kearns, D. (2009). Memory for the order of briefly presented numerals in humans as a function of practice. Animal Cognition, 12, 405–407.doi:10.1007/s10071-008-0206-8
    The two authors, aged 63 and 33
    Abstract: "Inoue and Matsuzawa (Curr Biol 17: R1004–R1005, 2007) showed that with an accuracy of approximately 79%, the juvenile chimpanzee, Ayumu, could recall the position and order of a random subset of five Arabic numerals between one and nine when those numerals were presented for only 210 ms" "None of nine humans working on the same task approached this level of accuracy." "The present report shows that when two humans are given practice in the Inoue and Matsuzawa (2007) memory task, their accuracy levels match those of Ayumu." Introduction: "when the latency to masking was reduced to 210 ms, Ayumu's performance was largely unchanged, while that of humans dropped to a mean of about 38%". Methods: "Alan Silberberg, a 63-year-old male and David Kearns, a 33-year-old male". Figure 1: "David completed 84 sessions" (leído el 2026-10-06: https://www.gwern.net/doc/algernon/2009-silberberg.pdf)
  3. Cook, P., & Wilson, M. (2010). Do young chimpanzees have extraordinary working memory?. Psychonomic Bulletin & Review, 17(4), 599–600.doi:10.3758/PBR.17.4.599
    Two undergraduate research assistants
    Abstract: "Here we report that, after adequate practice, 2 university students substantially outperformed the chimpanzee. There is no evidence for a superior or qualitatively different spatial memory system in chimpanzees." "Training involved approximately 200 trials per day, 5 or 6 days a week, and began in 2005." "Performance on the second block was 46% and 38% percent for subjects J.S. and T.E., respectively" "the chimpanzee exposure times during training were approximately 650 msec" "Subjects ran 4 blocks of 50 trials per day, 5 days a week, until a total of 300 blocks was reached." "Performance on the posttest was 94% for T.E. and 96% for J.S., substantially better than Inoue and Matsuzawa's human subjects and better than Ayumu" "Performance in the pattern-mask condition was 77% for T.E. and 81.5% for J.S., significantly lower than in the basic posttest" Discussion: "results with a pattern mask indicate that performance on this task relies substantially on ordinary processes of iconic memory or retinal afterimages." "Incidentally, the existence of eidetic imagery is itself controversial" (leído el 2026-10-06: https://www.gwern.net/doc/algernon/2010-cook.pdf)