Amplitud de memoria de dígitos
La amplitud de memoria de los adultos es de unos siete dígitos, más o menos dos: una revisión clásica de la investigación sobre la memoria sitúa el rango habitual de 5 a 9 dígitos[1]. Un estudio moderno en ordenador con 763 adultos lo acota: la mayoría repitió de 5 a 7 dígitos[2]. Es cuántos dígitos puede repetir la mayoría de los adultos en el mismo orden justo después de oírlos o verlos. Puedes hallar tu propia amplitud con el test de memoria numérica.
La cifra en una tabla
| Qué | Cifra |
|---|---|
| Dígitos que repitió hacia delante la mayoría de los adultos en un estudio con ordenador | 5 a 7 |
| Adultos de ese estudio, de entre 18 y 65 años | 763 |
| Año de publicación de ese estudio | 2011 |
| La regla clásica, siete más o menos dos | 5 a 9 |
| De dónde sale la regla | Una revisión de experimentos anteriores sobre la memoria, sin un grupo propio |
| Año de publicación de la revisión | 1956 |
El medio de los dos rangos es cerca de siete, y por eso la regla se recuerda como siete más o menos dos. Los extremos no son límites. Unas personas retienen más y otras menos, y la misma persona retiene más en un buen día que en uno malo. En el estudio con ordenador los dígitos se decían en voz alta y la prueba empezaba con cinco dígitos, así que el rango más estrecho refleja también cómo se hizo ese test.
Qué mide la amplitud de dígitos
En una tarea de amplitud de dígitos ves u oyes una serie de dígitos, uno a uno, y luego los repites en orden. La serie más larga que aciertas es tu amplitud. Dice cuánto puedes mantener en la mente durante unos segundos mientras trabajas con ello, lo que los psicólogos llaman memoria a corto plazo o memoria de trabajo.
No dice lo bien que recuerdas tu propia vida, un idioma o las cosas que has estudiado durante años. Eso usa otros tipos de memoria, y una amplitud corta no es señal de que sean débiles.
Por qué siete es una regla práctica y no una ley
La revisión reunió muchos experimentos y notó que la gente retiene casi el mismo número de elementos por distintos que sean los elementos. Su idea era que retenemos unos siete trozos, y un trozo puede ser un dígito o un grupo conocido de dígitos, como un año o el principio de un número de teléfono.
Como la cifra es un resumen de experimentos de otros, depende de cómo se hicieron: lo rápido que llegaban los dígitos, si la gente podía repetirlos para sí y cómo se puntuaba una respuesta a medias. Un test que muestra los dígitos más despacio, o te deja escribir sin límite de tiempo, da una amplitud distinta de la de uno que no lo hace.
Qué cambia tu amplitud
- Agrupar: leer un número largo en grupos de dos o tres dígitos retiene más que leerlo como una sola cadena.
- Repetir para sí: la mayoría dice los dígitos en silencio según llegan, así que importa lo rápido que puedas decirlos, y los nombres de número largos de decir son más difíciles de retener.
- Significado: un grupo que parece una fecha es más fácil de guardar que una pareja al azar.
- Ritmo y distracción: los dígitos más lentos son más fáciles, y el ruido o una mente cansada los pierde.
- Práctica: unas pocas pruebas suelen enseñarte a agrupar y repetir mejor, lo que sube un poco la amplitud sin agrandar tu memoria.
Otras clases de amplitud
Los investigadores también miden la amplitud de posiciones, por ejemplo en una tarea en la que tocas bloques en el orden en que se iluminaron. En una versión en ordenador de esa tarea, 187 adultos de entre 18 y 82 años repitieron 5,2 bloques de media antes de fallar dos seguidas, con una dispersión de 1,2[3]. Allí los cuadros cambiaban de sitio en cada intento, así que es una guía para otras versiones y no un estándar. También se ha publicado una cifra más antigua para los clásicos bloques de madera, pero no hemos podido leerla en su artículo, y esta web no muestra ningún número que no haya leído en su fuente.
Una amplitud de patrones cuenta los cuadros de un patrón que puedes retener de un vistazo. En un pequeño estudio abierto de un test de patrones en pantalla participaron 40 adultos jóvenes, y quienes lo hicieron sin una segunda tarea recordaron patrones de 9,3 cuadros de media[4]; el test de memoria visual pone tu patrón más largo junto a eso como una marca. En el estudio con chimpancés que hay detrás del test del chimpancé, 9 estudiantes acertaron los cinco números mostrados un momento en cerca del 38% de las rondas, y el joven chimpancé Ayumu en cerca del 79%[5].
El test de memoria secuencial sitúa tu amplitud de bloques de forma aproximada junto a esos adultos, en una de cinco zonas, y el test de memoria numérica dibuja el rango de dígitos junto a tu amplitud. Ninguno te ordena frente a otros visitantes, y los dos guardan tus resultados anteriores como marcas cortas, para que veas si avanzas.
Cómo usar esta página
Pon tu amplitud de dígitos junto al rango como una marca aproximada, y luego olvida el rango y obsérvate a ti. Haz el test en varios días distintos a una hora parecida, usa siempre el mismo aparato y mira dónde se asientan tus propios resultados. Una amplitud de una longitud en una tarde dice muy poco.
Preguntas
¿Cuál es la amplitud de memoria de dígitos promedio?
Unos siete dígitos para los adultos, más o menos dos: la revisión clásica da de 5 a 9 dígitos, y la mayoría de los adultos de un estudio con ordenador de 763 personas repitió de 5 a 7.
¿Qué es el span de memoria de dígitos?
La serie de dígitos más larga que puedes repetir en el mismo orden justo después de verla u oírla. Mide cuánto puedes mantener en mente durante unos segundos.
¿Se puede mejorar la amplitud de dígitos?
La práctica suele subirla un poco, en especial porque aprendes a agrupar los dígitos y a repetirlos para ti. Nada de esta página promete un resultado concreto.
¿Hay una media para la amplitud de bloques?
Sí, para una versión de la tarea en ordenador: 187 adultos repitieron 5,2 bloques de media antes de fallar dos seguidas. Una cifra más antigua para los bloques de madera no la hemos leído en su fuente, así que no se muestra.
Fuentes
- Miller, G. A. (1956). The magical number seven, plus or minus two: Some limits on our capacity for processing information. Psychological Review, 63(2), 81–97.doi:10.1037/h0043158
Adults in the laboratory studies the essay reviews - Woods, D. L., Kishiyama, M. M., Yund, E. W., Herron, T. J., Edwards, B., Poliva, O., Hink, R. F., & Reed, B. (2011). Improving digit span assessment of short-term verbal memory. Journal of Clinical and Experimental Neuropsychology, 33(1), 101–111.doi:10.1080/13803395.2010.493149
n = 763; Community volunteers in Rotorua, New Zealand, aged 18 to 65 (mean age 46.5), a random selection of residents - Woods, D. L., Wyma, J. M., Herron, T. J., & Yund, E. W. (2016). The effects of repeat testing, malingering, and traumatic brain injury on computerized measures of visuospatial memory span. Frontiers in Human Neuroscience, 9, 690.doi:10.3389/fnhum.2015.00690
n = 187; Control participants aged 18 to 82 (mean age 41.1), the normative sample of the authors' computerized spatial span test - Brown, L. A., & Wesley, R. W. (2013). Visual working memory is enhanced by mixed strategy use and semantic coding. Journal of Cognitive Psychology, 25(3), 328–338.doi:10.1080/20445911.2013.773004
n = 40; 40 adults aged 18 to 32 (mean age 20.8) in Scotland; the figure is of the half tested without a second task - Silberberg, A., & Kearns, D. (2009). Memory for the order of briefly presented numerals in humans as a function of practice. Animal Cognition, 12(2), 405–407 (on Inoue & Matsuzawa 2007, Current Biology, 17(23), R1004–R1005).doi:10.1007/s10071-008-0206-8
n = 9; Nine university students, each in a single session with no practice